Es una reunión estructurada,
organizada que se realiza después de un episodio particularmente perturbador.
Está dirigida a grupos, aunque también se utiliza en forma individual. Su
objetivo es prevenir problemas emocionales y proteger la salud mental de
aquellos que han sido víctimas de un evento estresante, conflictivo, doloroso o
traumático.
En la
intervención psicológica, el debreafing es una técnica destinada a cerrar e
integrar acontecimientos potencialmente traumáticos, introduciendo a su vez
aprendizajes emocionales y técnicos. Debe realizarse al menos 72 horas después
de dicho acontecimiento, con una duración aproximada de dos horas, y una
revisión posterior transcurridas ocho semanas.
Se basa
principalmente en diferenciar hechos de pensamientos o interpretaciones, y de
emociones. Reconstruirlos de forma coherente y ordenada, tomar conciencia de
ellos, nombrarlos, reconocerlos y acotarlos, para impedir que invadan a la
persona que ha vivido el acontecimiento potencialmente traumático, y aprenda a
gestionar sus recuerdos y emociones, dejándolos en el pasado y continuando con
su vida hacia adelante.
Algunos tips para facilitar mejor
este proceso son:
- Documentarte sobre lo que se considera correcto
actualmente en relación al evento simulado.
- Evitar expresar lo
que piensas, deben de aprender en medida de lo posible de sus propias
experiencias y sus reflexiones. Normalmente los estudiantes son los que hablan
el 75% del tiempo. No hagas críticas directamente y permite que sean ellos los
que descubran sus errores y aciertos. En ocasiones tendrás que utilizar frases
como “yo sé que el procedimiento adecuado es _________, ¿que opinan ustedes
sobre lo que sucedió en la simulación”, pero de esa manera no se está
evidenciando a nadie, y se está haciendo un comentario constructivo. Se corrige
el error, sin atacar al individuo (utiliza el buen juicio). En ocasiones
tendrás que dar tu opinión, pero hazlo después de que los participantes ya se
expresaron.
- Asume que lo que
aprendan en ese momento de sus vidas será algo valioso para ellos (inclusive si
es distinto a lo que tú pensabas)
- Confirma a todo el
que contribuye, puede ser repitiendo las palabras clave o repitiendo en tus
propias palabras lo que entendiste.
- Si una pregunta
funciona, continúa repitiéndola, quizá parafraseadola ligeramente cada vez
- Utiliza los silencios
para permitir el pensamiento y la interpretación de tus preguntas. Ayuda a que
los participantes también respeten estos silencios.
- Ayuda a aquellos que
‘dominan’ la discusión a ser más sensibles a la necesidad de participación del
resto del grupo y a aquellos con tendencia a ‘evitar’ participar a que
compartan sus experiencias. Puedes hablar de esto abiertamente con el grupo.
- Acepta los
comentarios, incluso aquellos que cuestionan tus comentarios o la actividad en
sí. Acéptalo como una opinión y pregunta al resto que piensan sobre lo que
acaba de decir el otro participante.
- Asigna suficiente
tiempo al debriefing. Normalmente lo mismo e incluso hasta el doble de lo que
fue la experiencia previa (la simulación o juego).
- Identifica analogías,
áreas relevantes o situaciones que puedas tener “bajo la manga” en caso de
requerirse
- Prepara una serie de
preguntas que te ayuden a facilitar la transición entre las tres fases de
manera suave. Por lo menos ten una pregunta por cada fase.
- Haz un resumen que
puedas utilizar durante el debriefing. Cuida tanto la planificación del
debriefing como la propia preparación del escenario simulado.
- Propicia un ambiente
seguro para el aprendizaje: envía con tiempo el formato del curso a los
participantes, planea interacciones sociales al inicio del mismo que permitan
conocerse entre sí, muestra interés en las experiencias reales de los
participantes, explica el formato y objetivos de la sesión, habla abiertamente
de las expectativas de los participantes y facilitadores, clarifica situaciones
de confidencialidad incluyendo el borrado de videos.
- Antes de la primera
simulación familiariza a los participantes con el simulador y el escenario.
- Ten cuidado de no
“interrogar” a los participantes, ten cuidado de como haces las preguntas.
- Se flexible, a pesar
de que tienes que tener una agenda no te “amarres” a ella.
El debriefing puede usualmente
pasar por 3 etapas: Descripción, Analogía/Análisis y Aplicación (o
transferencia). En ocasiones es difícil que el debriefing se mueva por estas
etapas por sí solo por lo que el papel del facilitador, entre otras cosas, es
el de asegurar que se asigne un tiempo adecuado a cada una de estas fases.
Inicialmente acomoda a todo el
grupo en un círculo, en el que no haya mesas y puedan verse todos de frente.
Evita que queden espacios ‘vacíos’. Este acomodo hace que todos participen en
términos de igualdad y ayuda a que la participación sea más activa. Si el grupo
es demasiado grande, digamos, más de 20 o 25 personas, entonces quizá sea
conveniente dividirlo en grupos más pequeños con un facilitador cada uno. Una
segunda opción es hacer un círculo pequeño interior y uno más grande exterior.
Participan los miembros del círculo interior dejando un espacio para que se
integren miembros del círculo exterior para participar. Si se llenan las sillas
del círculo interior y alguien del círculo exterior quiere participar se para
detrás de una silla ocupada y en cuanto haya oportunidad cambia de rol con
quien está sentado ahí.
Fase de
descripción: durante esta fase los alumnos “salen” de la situación
simulada gradualmente y son llevados a describir lo que les pasó. Este es un
espacio para intercambiar experiencias e impresiones y para escuchar al resto
para poder “cubrir los espacios vacíos”. Es una oportunidad para que cuenten
“su historia” y compartan sus sentimientos. Las siguientes preguntas pueden
ayudar a facilitar la discusión durante esta etapa: ¿Que pasó durante la
simulación? ¿Que fue lo que mejor hicieron? ¿Que fue lo que les faltó hacer
mejor? ¿Cuál fue su reto principal? ¿Como lo enfrentaron? ¿Que
pensamientos/sentimientos tuvieron durante la simulación? ¿Que decisiones se
tomaron? ¿Por qué se tomaron dichas decisiones? ¿Que hacías tú mientras
___________ hacía ___________?
Etapa de Análisis/Analogía: durante esta etapa
los participantes analizan sistemáticamente la simulación, identificando
paralelismos con el mundo real. Permite identificar que se hizo bien y que se
puede hacer mejor. Facilita esta etapa promoviendo la reflexión sobre los
problemas encontrados. Por ejemplo: “Durante la simulación encontraron algunas
situaciones. ¿Cuales fueron?” y sigua con preguntas como ¿A qué situación del
mundo real se parece esto? ¿Que puede hacerse diferente en otra ocasión? ¿Que
causas subyacentes fueron causantes de las situaciones o problemas que
describieron? ¿De la experiencia que vivieron hoy, que puedes llevar hacia el
mundo real? ¿Que faltó dentro de la simulación? ¿Que otros aspectos de la vida
real se tienen que considerar que no se vivieron aquí?
Etapa de Aplicación
(Transferencia): durante esta etapa
los participantes se enfocan en la realidad representada por la simulación.
Consideran los nuevos conceptos que les sean particularmente relevantes y quizá
cambios que quisieran realizar como resultado de esta experiencia en la vida
real, su práctica diaria. Las siguientes preguntas pueden ayudar a facilitar la
discusión durante esta etapa: ¿Que lección te llevas a casa? ¿Como te gustaría
vivir esta experiencia en la vida real? ¿Que tienes que hacer para incrementar
tus posibilidades de hacerlo mejor la próxima vez que te suceda algo así? ¿De
la experiencia de hoy, cual es el principio más importante que aprendiste?
Después de estas tres etapas es
momento de terminar la sesión o pasar a la siguiente parte de un programa más
extenso.
Durante el debriefing:
- Utilice las notas que haya tomado durante el periodo
de simulación. Estas notas pueden hacerse de muchas maneras. Pero entre más se
tengan mejor. No importa que no se utilicen todas, pero serán muy útiles
durante el debriefing. Una manera de “etiquetar” estas notas es poniendo marcas
que nos indican cómo utilizarlas durante el debriefing. Por ejemplo “+”
denotando un aspecto positivo de la experiencia (desempeño adecuado desde un
punto de vista técnico o no-técnico), “-” para un aspecto negativo, “!” un
evento importante que posiblemente sea muy provechoso durante el debriefing, “v”
un segmento de video que puede ser útil (sugerencia: etiquete esta última nota
con el tiempo en que está de acuerdo al sistema de video que utilice).
- Observe
además a los participantes también durante la fase de descripción y continúe
tomando notas. Particularmente es muy provechoso escucharlos y observarlos
inmediatamente después del ejercicio de simulación en que entre ellos se hacen
comentarios sobre su desempeño. Observe las reacciones de otros participantes
cuando alguien está hablando en ocasiones sus reacciones pueden ser un punto
importante de donde partir para utilizar una experiencia útil en el aprendizaje.
- Puede dar
descansos pero es aconsejable que sean después de la etapa de descripción
- Utiliza el
video grabado (si se hizo) pero no lo utilices todo (puede ser muy aburrido y
consumir mucho tiempo). Selecciona momentos representativos de aspectos de
aprendizaje que se tenían considerados (de acuerdo al objetivo de la
experiencia) y permite que los participantes observen sin que tú realices ninguna
descripción. Después inicia preguntando “¿que observaron?” o “¿como cambian sus
opiniones previas después de esto?” un buen momento para utilizar el video es
para pasar de la fase de descripción a la de análisis o incluso durante la
etapa de análisis. NUNCA utilices el video para demostrar que tenías la razón o
para recalcar los errores de alguien “vez como si lo hiciste mal”, permite que
los participantes lo descubran por sí solos.
Características
de un buen debriefing (Flanagan 2008):
- Había un espíritu de discusión en el grupo
- Los facilitadores no
hablaban demasiado y facilitaban la discusión más que “dar lecciones”
- Todos en el grupo
estaban involucrados en la discusión
- Todos, incluyendo
participantes “callados”, sentían que contribuían en un ambiente seguro
- Los participantes más
activos se manejaron cortésmente
- La discusión se
enfocó más en los intereses de los participantes más que en la agenda del
facilitador
- Los participantes
aprendieron unos de otros: cuando una discusión relevante ayudo a promover el
entendimiento inter-personal
- Hubo un prefacio al
video y se utilizó apropiadamente
- Hubo una discusión a
cerca de manejos efectivos e inefectivos. Los puntos de aprendizaje más
importantes se clarificaron a todo el grupo.
- Al final nadie estaba
demasiado decepcionado de sí mismo
- Todos los
participantes aprendieron al menos una cosa a cerca de ellos mismos y/o la
manera en que actúan y dejan la sesión inclinados a reflexionar en este nuevo
aprendizaje de una manera continua con la intención de incorporar el
aprendizaje en su actuar cotidiano

TRANSMITIR AL AFECTADO QUE ESTÁ
VIVENCIANDO REACCIONES NORMALES ANTE
SITUACIONES ANORMALES
Activar: El
objetivo es activar los recursos propios de la persona para afrontar la situación y sus redes sociales y comunitarias, ayudando a que la persona recupere y restablezca su nivel anterior de funcionamiento.
Simplicidad: Dar
mensajes simples, breves y directivos cuando lo amerite.
Flexibilidad: Si las circunstancias lo ameritan,
adaptarse a las necesidades de la situación más allá del plan o estrategia preestablecida.
A continuación se expondrán una serie
de estrategias de intervención conforme un evento de emergencia, desastre,
catástrofe o crisis, haya ocurrido.
- COMUNICACIÓN DURANTE ACCIONES DE RESCATE O EVACUACIÓN
Ante situaciones de carácter
estresante, es comprensible y frecuente que la persona afectada se encuentre
emocionalmente alterada. Una experiencia traumática suele ocurrir de forma
inesperada, poniendo a los afectados en peligro, por lo que necesitan ser
rescatados.
En dichas situaciones, la persona puede encontrarse asustada, ansiosa, desorientada e incluso con sensaciones de irrealidad, de que no es cierto lo
que está pasando, por lo que una comunicación enteramente racional resulta
difícil, respondiendo el individuo más bien desde un plano emocional.
Por esas razones, se recomienda seguir las siguientes
pautas:
Identificarse: La
persona accidentada o en peligro, se mostrará más confiada y comenzará a tranquilizarse, si primero nos identificamos como
miembros por ejemplo, de una red nacional de apoyo psicológico y le señalamos
nuestra intención de ayuda.
Dar
información e instrucciones: Mantener contacto verbal, sobre todo si se dificulta el contacto visual o físico, refiriéndose a la persona por su nombre y procurando mantener su atención. Dar instrucciones en forma calmada, breve y concreta. Recomendable es que a mayor grado de descontrol de la persona afectada, se emplee un tono de mayor firmeza y
sencillez en las instrucciones. A medida que la persona se ve más calmada y
confiada, se le puede ir explicando las operaciones que se van a realizar o se
están realizando a su alrededor (ej; bomberos, carabineros, personal de salud,
psicólogos, etc.).
Animar
y distraer: Mantener la cooperación del individuo y evitar que interfiera en la operación de terceros. Reforzarle la atención en que está
haciendo, en sus conductas de evacuación, rescate, de manera tal de que no se
centre en posibles respuestas de ansiedad o en visualizar por ejemplo, otros
cadáveres, llamas, humo, altura, etc.
- COMUNICACIÓN DESPUÉS DEL RESCATE O EVACUACIÓN SE RECOMIENDA:
Identificarse:
Identificarse y mantener una comunicación y actitud calmada.
Responder a las necesidades de información: Hablar
con el afectado acerca de lo ocurrido siempre que lo solicite y nosotros lo consideremos conveniente. En general resulta tranquilizador explicarle lo que se está realizando, aunque con excepciones, pues hay personas que les pone más ansiosa dicha información.
Escuchar y normalizar:
Mientras el personal de bomberos u otros trabajan, se le puede brindar un acompañamiento psicológico tan sólo escuchando, dejando que se desahogue, haciéndole ver que sus miedos,
ansiedades, nervios son normales ante una situación de alto estrés.
QUE NO HACER:
No discutir con la persona
si está alterada o se muestra irritada.
No intentar hacerla entrar en razón mediante consejos o explicaciones complejas.
No culpar o moralizar sobre su posible comportamiento imprudente.
No cortar su llanto o manifestaciones de dolor o sufrimiento.
No alentar manifestaciones de culpabilidad o remordimiento.
- LA DISTRACCIÓN ATENCIONAL
Las personas afectadas
pueden encontrarse ansiosas, desorientadas, con sensaciones de irrealidad, y
ensimismadas. Ante situaciones como esta última, a menudo se experimentan
rumiaciones, es decir, las ideas y pensamientos irracionales invaden en forma
constante e involuntaria, desbordando los sentimientos de la persona afectada.
En la medida que estas ideas irracionales vayan en ascenso, la persona puede
inclusive llegar al desmayo o desvanecimiento.
- DEBRIEFING O CISD (CRITICAL INCIDENT STRESS DEBRIEFING)
La técnica conocida como Debriefing
(Critical Incident Stress Debriefing), fue creada por Mitchell en 1983 como
parte de su teoría general sobre intervención en crisis y desastres naturales,
en principio como un programa destinado a reducir el estrés en el personal de
servicios de emergencia (Mitchell 1983; Mitchell y Everly, 2000). En la actualidad, especialmente a partir de los 90,
está técnica es foco de debate en la comunidad clínica, sin perjuicio de los
anterior, es la técnica quizás más popular para ser aplicada a las personas
afectadas en situaciones de emergencias y desastres.
Este tipo de técnica se aplica principalmente con los equipos de primera respuesta y operadores sociales, de manera tal de proporcionar información y
apoyo, favoreciendo la ventilación emocional y generar una pausa. Se aplica particularmente al final de cada día de trabajo de terreno de los
equipos de primera respuesta, con el fin de elaborar lo acontecido y
vivenciado, de manera tal de permitirles continuar con las tareas de
emergencias de días siguientes.
Técnica utilizada especialmente con los equipos de primera respuesta y operadores sociales, con el objetivo de favorecer la ventilación emocional, la
cohesión del equipo de trabajo y normalizar las reacciones. Se aplica particularmente al final de toda intervención o trabajo de terreno de
los equipos de primera respuesta, con el fin de dar un cierre al trabajo
emocional y de contención de los equipos.
Existen distintas técnicas de relajación para afrontar el estrés, de eficacia
probada, entre ellas; la progresiva, la pasiva, la autógena. Pero la técnica a
seleccionar debe ser aquella que reúna entre sus características la de poseer
una aplicación rápida y sencilla. Si las analizamos una a una que en el caso de
las relajaciones que recurren a la imaginería no son recomendables por los
flashbacks o imágenes intrusivas del evento relacionadas con el evento
traumático. Por otra parte la relajación progresiva implica disponer de un
tiempo que en la inmediatez de la intervención, no se cuenta, además que se
requiere de un ambiente
silencioso.
Sin embargo, lo anterior no significa que no se recomienden en ningún caso,
sino que ha de evaluarse las condiciones del entorno y cercanía del evento
traumático. En un albergue, puede ser recomendable, por ejemplo, la utilización de un
procedimiento abreviado de la relajación progresiva, junto a autoinstrucciones
de relajación y masajes sobre las zonas más adoloridas.